El Movimiento de Países No Alineados  es hoy más necesario que nunca, Fidel 
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XIII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados
     20-25 de Febrero del 2003  Malasia

Malasia, escenario para la unidad y la revitalización del MNOAL

NIDIA DÍAZ
(
Tomado del Periódico Granma)

Cualquier observador podría darse cuenta de que realidades y conceptos como el de la soberanía, la independencia, la autodeterminación y aun hasta la existencia misma de la especie humana están amenazados hoy por la voluntad unilateral y unipolar del gobierno de los Estados Unidos, a cuyos designios pocos se oponen y el cual se resiste de manera creciente a respetar las normas del derecho internacional, consagradas en la Carta de las Naciones Unidas.

Para corroborar esta afirmación bastaría solo seguir las más recientes reuniones del Consejo de Seguridad en las que se discute la, a todas luces, irrevocable decisión de Washington de agredir a Iraq y donde algunos como Alemania y Francia, muestran reticencia para aprobar una acción unilateral por parte de la Casa Blanca, al tiempo que exigen pruebas que justifiquen que el camino de la guerra es el único posible.

De nada sirve que tales aliados se muestren contrarios a la agresión, pues la conducta norteamericana responde a los nuevos conceptos de defensa estratégica de la administración Bush y se insertan en la imposición del uso de la fuerza en las relaciones internacionales, más alla de su espacio geográfico de acción.

Estos pasos acelerados hacia una guerra anunciada tienen sus causas en el control de una zona estratégica para los intereses hegemónicos yankis buscando apoderarse de las reservas petroleras iraquíes.

Ello constituye hoy, vísperas de la XIII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, un llamado de advertencia para este inmenso grupo de naciones que han estado y estarán en el colimador del imperio, cuyas aspiraciones no siempre ocultas, son las de poseerlas y convertirlas en su más preciada y barata despensa.

Junto a la guerra contra Iraq hoy y ayer contra Afganistán y la imposición del Plan Colombia, en el hemisferio occidental, el gobierno de George W. Bush, heredero de lo más espúreo y agresivo de la ideología de la ultraderecha norteamericana, atenta contra la integridad y la soberanía de la inmensa mayoría de las naciones del mundo, precisamente de aquellas, sobre todo, que un día previeron con lucidez y valentía, fundar el Movimiento de Países No Alineados para cerrar filas a los apetitos geopolíticos de las grandes potencias.

No es solo el tema de la agresión o la guerra, camuflado a veces tras las llamadas "ayudas humanitarias" o en la imposición de las eufemísticamente llamadas "soberanías limitadas" y "cultura de protección" lo que se advierte en las relaciones internacionales; es, además, el peligro igualmente depredador que avanza de la mano de la globalización, proceso que está acompañado de una filosofía neoliberal y que pretende extender más alla de la geografía universal, el pensamiento único, el modelo político único, la ideología única.

Es la globalización, entendida en la limitación de la soberanía, la independencia, el desarrollo económico y social del Tercer Mundo, en la inequidad, el control de las patentes y la rapiña en sustitución de la cooperación. Es la globalización como medio de destruir las bases económicas de las naciones en desarrollo y multiplicar sus deudas para que sobre ellas caigan los garroteros del nuevo milenio y se adueñen hasta de sus sueños.

En este contexto donde merodean los buitres del Norte, es que tendrá lugar en Kuala Lumpur, Malasia, del 20 al 25 de este mes la reunión cimera del Movimiento de Países No Alineados, cuya responsabilidad mayor deberá estar dirigida a fortalecer los esfuerzos de los países del Sur para potenciar su unión, su solidaridad y su cohesión con el objetivo de incidir con eficacia en los acontecimientos internacionales.

Cierto es que para lograrlo, el Movimiento deberá poner a un lado las prioridades de cada uno de sus Estados miembros y la confrontación regional o nacional, a veces histórica entre ellos. Asimismo, tendrá que reafirmar los principios fundacionales, por cuanto todos y cada uno de ellos mantienen plena vigencia y son violados continuamente en las relaciones internacionales actuales y junto a las importantes metas de desarrollo, desarme internacional y cooperación aún pendientes de lograr, constituyen en última instancia, la única garantía de su supervivencia y revitalización.

Deberá activar su papel en las relaciones internacionales y en la defensa de las naciones miembros y adoptar pronunciamientos sustantivos e irrevocables en temas tan cruciales como el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales; el respeto a los principios del derecho internacional y la necesidad de garantizar la asistencia oficial para el desarrollo. Asimismo, deberá abordar desde la perspectiva de desarrollo la cooperación internacional, la erradicación de la pobreza, la cooperación Norte-Sur y Sur-Sur, cuestiones relacionadas con la deuda externa, las finanzas y las inversiones.

Mientras, convertir la indetenible globalización en un proceso justo, del cual se beneficien de igual manera países desarrollados y países subdesarrollados, tendrán que ser también algunas de sus prioridades.

Sin duda alguna, el Movimiento de Países No Alineados tendrá que retomar su papel de mecanismo esencial de coordinación de posiciones y concertación de estrategias comunes entre los países del Tercer Mundo, amenazados como nunca antes por los peligros de siempre.

Para abrir los nuevos caminos que necesita, el MNOAL ha encontrado en Malasia, un escenario propicio para el apoyo a su preservación y fortalecimiento sobre la base inequívoca de defender los principios fundacionales que le dieron vida hace ya 42 años.

Agencia de Información Nacional (AIN)