| Moncada 50 El tránsito por Santa Clara Por Marta Hernández Casas Servicio Especial de la AIN ¿Y por qué hay tanta gente de Artemisa aquí en Santa Clara y con destino a Oriente?, dijo con gran alegría Israel González Bello, hermano del dueño de La Nueva Cubana, al reencontrarse en la cafetería con varios amigos de los años en que trabajó en ese poblado. Los jóvenes quedaron atónitos, pues la mayoría del grupo era artemiseño, en el aire se apreciaba las tensión. Pero...en fracciones de segundos todo volvió nuevamente a la normalidad cuando González agregó: Claro, seguro que van a los carnavales de Santiago de Cuba. El resto del tiempo transcurrió entre chistes, y conversaciones triviales. Entre ellos estaban Ramiro Valdés, Fidel Labrador, José Ponce quienes junto a Pedro Miret, Lester Rodríguez, Marino Collazo y otros arribaron a la ciudad en un ómnibus de La Cubana, que tenía su parada oficial cerca de esa cafetería. Era el sábado 25 de julio de 1953 cuando en varios grupos los futuros asaltantes a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes llegaron en ómnibus, autos o en el tren, en tránsito a la meta revolucionaria. La situación geográfica de Santa Clara, en medio de la Isla, cruzada por las principales vías del país, la convertía en paso obligado hacia la entonces provincia de Oriente. Por lo largo del viaje era sitio de parada obligatoria para el descanso de viajeros y tripulantes. Los jóvenes habían sido advertidos de no separarse ni sostener conversaciones con desconocidos, pero los imprevistos llevaron a Fidel Castro, que se trasladó en auto, a la Óptica López, cita en la calle Cuba # 18, para ordenarse un nuevo par de gafas, pues las suyas habían quedado olvidadas en casa de Melba Hernández, en La Habana. El empleado le sugirió regresar en una hora. Cerca de allí, en uno de los costados del parque Leoncio Vidal, el café-restaurante El Parisién fue el lugar escogido para esperar por el jefe de la acción, junto a sus compañeros de viaje. El 26 de julio de ese año Fidel Castro asaltaría el Moncada con un par de espejuelos santaclareños. Testimonios de los participantes revelan que por tren se trasladaron 30 combatientes, liderados por Raúl Castro, quienes llegaron a Santa Clara cerca de las 12 de la noche y aprovecharon los minutos de parada para tomar café con leche y café en el hotel El Suizo, frente a la estación ferroviaria. Entre ellos venían José Luis Tasende, Raúl Aguiar, Manuel Rojo, Francisco González, José de Jesús Madera, Guillermo Elizalde, Rolando Guerrero, Manuel Isla, Genaro Hernández, José Antonio Labrador, Rosendo Menéndez, Andrés Valdés, Armando Valle y Ramiro Sánchez. Varios autos cubrían también el mismo itinerario, los que fueron conducidos por Fernando Chenard, Pedro Marrero, Jesús Montané, Oscar Alcalde, Boris Luis Santa Coloma, Juan Manuel Ameijeiras, Mario Muñoz, Florentino Fernández, Ángel Díaz, Mario Dalmau, Ernesto Tizol y Gildo Fleitas. Como chofer igualmente también estuvo Teodulio Mitchell, quien transportaba a Oscar Alberto Ortega" Nito" y al jefe de la Revolución. A 50 años, la víspera de Santa Ana se rememora, en los lugares de Santa Clara que acogieron al heroísmo. (AIN) |