Bonanza
económica a partir del sufrimiento humano
Por Néstor Rius Martínez
"Demolición total" pudiera parecer la frase recibida
desde el centro de mando por un jefe de escuadra aérea de los temidos aviones
superbombarderos estadounidenses, que no faltan en las contiendas bélicas.
Pero no es así, esa será la orden que darán los
"predestinados" a demoler las ruinas de la infraestructura de Iraq, tras la
guerra y la destrucción. Desde ese preciso instante, empresas de EE.UU. comenzarán a
repartirse el pastel, el divino manjar de daños y perjuicios que da de comer a unos pocos
tras las guerras.
A tales empresarios poco les importa la muerte de inocentes y la
destrucción de joyas históricas. Sólo buscan ganancias.
Un diario de un país europeo publicó esta semana que la Agencia de
Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID) remitió a varias empresas
norteamericanas un documento con propuestas de contratos de obras en Iraq.
Claro, esto se explica porque corresponde a las empresas de ese
país aspirar a la obtención de grandes beneficios, pero no solo ellos. Las firmas de los
países amigos de W. Bush también. ¿Por qué no?, dirán.
Una vez declarada la contienda, el gobierno del guerrero
norteamericano que ocupa la presidencia empezará a adjudicar contratos por un valor de
entre 600 millones y mil 500 millones de dólares para la reconstrucción de la
infraestructura iraquí.
Según refieren analistas, esta vez el unilateralismo también
adquirirá mayor significación, dado que la Gran Nación pretende soslayar de la
reconstrucción a la ONU, tal y como lo hiciera en la decisión de atacar.
Todo los elementos indican que los chicos Made in USA lo harán
todo, aunque no se descarta la participación de otras empresas, españolas e inglesas.
¡Qué casualidad!, ¿verdad? Analistas económicos norteamericanos,
por su parte, refieren que los consorcios constructivos franceses no están
"idealmente colocados".
¡Qué raro! ¿Tendrá ello algo que ver con la posición asumida
por el mandatario y el pueblo del país galo? ¿Quién sabe?
El contrato remitido a las empresas por la USAID tiene 100 páginas
-según refiere la publicación. Incluye planes para el diseño, rehabilitación,
reconstrucción y construcción en Iraq de un puerto, cinco aeropuertos y sistemas de
alumbrado.
Asimismo, redes de carreteras y ferrocarriles, servicios de
depuración de agua, de salud y educación, edificios gubernamentales y sistemas de
regadío. Esto deja claro que serán previamente destruidos, dado que es ampliamente
conocido también que los norteamericanos serán dueños absolutos del espacio aéreo
durante la recién iniciada guerra.
Hasta donde sabemos, la infraestructura que será posiblemente
perjudicada, y desde ya se planea reedificar, nada tiene que ver con los daños mínimos
de la ya anunciada operación "relámpago", la cual -dicen- realizarán para
capturar o eliminar al principal dirigente iraquí.
Sencillamente está en juego, entre otras cosas, la posibilidad de
bonanza para las economías de los poderosos, a partir del sufrimiento humano y la muerte
de millones de seres. |