Degradación de los suelos
Un mal que amenaza al mundo
Por Maritza Padilla
Servicio especial de la AIN
Para tratar de alimentar a la población del planeta en los
próximos 50 años, hay que producir tres veces más que lo reportado en la actualidad, lo
cual resulta preocupante ante la amenaza de la degradación de los suelos.
Hoy, el total de terrenos perjudicados en todo el orbe asciende a
cerca de mil 900 millones de hectáreas, el equivalente al 40 por ciento de la superficie
terrestre. La búsqueda de mayores beneficios a corto plazo en la agricultura intensiva se
convirtió en la principal causa del deterioro de los suelos y el agua y, por tanto, de
los procesos de desertificación en los países subdesarrollados.
En Cuba, la erosión, salinidad y compactación dañaron al 70 por
ciento de las áreas de cultivo y, aunque el fenómeno es más agudo en la porción
oriental, en Pinar del Río, la llanura suroccidental sufre la acción de la
desertificación desde hace 30 años.
En esa franja de 165 mil hectáreas se concentran las fundamentales
producciones alimentarias del territorio, además del tabaco, principal producto
económico de Vueltabajo.
LA HERENCIA DE LOS POBRES
Esta provincia, de una extensión superficial de 10 mil 924
kilómetros cuadrados, es la que más empobrecidos tiene sus suelos agrícolas, debido a
la erosión y la actividad humana, como el pastoreo excesivo, la deforestación, las
prácticas inadecuadas del riego y el monocultivo.
Este último es típico de las tierras tabacaleras, pues la
solanácea se produce sólo en determinada época del año, práctica que trae aparejada
la proliferación de enfermedades y la desnutrición, un cuadro heredado desde 1959. La
estación experimental de suelos del territorio realizó por ese motivo una investigación
entre 1997 y el 2000, la cual demostró que el maíz intercalado con frijol de terciopelo,
empleados como cultivos intercosechas, es beneficioso para las deterioradas tierras
tabacaleras.
El estudio del master en ciencias Juan Manuel Llanes determinó que
se aportan como promedio 23 toneladas de materia seca por cada hectárea plantada, con un
elevado contenido de nitrógeno y potasio, elementos imprescindibles para los cultivos. Un
grupo de 50 cosecheros que experimentaron el método obtuvieron rendimientos de 500
quintales por caballería, con hojas de hasta 70 centímetros de largo.
Estos terrenos, donde se cultiva el mejor tabaco del mundo,
especialmente la variedad tapado, reciben cada año la acción del humus de lombriz, abono
natural considerado el mayor beneficiador de los suelos.
Está probada su contribución al incremento del índice de capas
exportables, hojas indispensables para la fabricación de los habanos, con reconocido
prestigio en todo el planeta. Además de la recuperación de las tierras, de manera global
para la rehabilitación de la llanura se desarrolla una intensa campaña de reforestación
y se prevé la erradicación de especies exóticas invasoras y el cultivo de ejemplares
endémicos.
Sólo con atinadas estrategias recuperativas podrá detenerse la
marcha de este mal, que amenaza con provocar en la humanidad desposeída y mayoritaria una
hambruna de incalculables consecuencias para el ser humano. (AIN)
BOLETIN SOBRE DESERTIFICACION
A cargo de Francis Norniella Yaujar
El siete por ciento de la tierra latinoamericana es cultivable
Aproximadamente el siete por ciento del total de tierra de América Latina se considera
arable, pero los esfuerzos por satisfacer las demandas de una población en aumento han
llevado al cultivo de suelos de pastoreo y, en algunos casos, de tierras forestales.
Estas son incapaces de sustentar los cultivos por diversas razones.
La práctica común de muchos campesinos de cultivar laderas
empinadas causa degradación.
Este sistema proporciona a la población campesina algún alimento e
ingresos. La pregunta es: ¿qué haría esta gente si no les fuera posible la agricultura
migratoria? Esta no constituye solamente un problema de uso de la tierra, sino también de
índole socio-económica que es necesario resolver. Se requiere desarrollar con urgencia
sistemas agrícolas conservacionistas, aplicables a esta situación.
Acelera enormemente la desertificación el cultivo mecanizado de las
tierras de pastoreo. El tractor y el arado pueden destruir en sólo minutos los
componentes vivientes y causar gran daño a los no-vivientes de un ecosistema.
El cultivo continuo hasta el abandono produce condiciones en los
terrenos que no son aptas para el hombre ni para las bestias. Esta práctica también
contribuye al sobrepastoreo, dado que el área aprovechable se reduce y se cultivan sólo
los sitios más productivos del pastizal.
Como resultado, hay cada vez menos tierras de pastoreo, para una
cantidad creciente de ganado.
Agricultura urbana contribuye a mejorar seguridad alimentaria La
agricultura urbana contribuye a alimentar a la población de las ciudades. Unos 200
millones de granjeros urbanos en todo el mundo suministran alimentos para 700 millones de
personas.
Desafortunadamente, el riesgo sanitario ha dado motivo a que las
autoridades traten de impedir la producción urbana de alimentos, en vez de encontrar
soluciones a la contaminación.
Una de las vías para mejorar la seguridad alimentaria y la
inocuidad de los alimentos en las ciudades es perfeccionar la cadena de suministro y
distribución de los alimentos. ¿Cómo funciona?
Esta consiste en el conjunto de actividades de las zonas rurales,
periurbanas y urbanas que proporciona a los hogares citadinos una variedad de productos
alimentarios La cadena se inicia con la producción de los alimentos e incluye su acopio,
envase, transporte, almacenamiento, transformación, compra y venta, tanto al mayoreo como
al por menor, así como también la venta ambulante.
Resulta muy importante la eficiencia de esta cadena, tanto como su
capacidad de proporcionar suministros estables de alimentos sanos y de buena calidad.
Sin embargo, una cadena eficiente no resuelve el problema de tener
inadecuados hábitos de alimentación.
Dos millones de pobres en laderas hondureñas Casi dos millones de
habitantes de Honduras, un tercio de la población de ese país, viven en extrema pobreza
en las zonas de laderas, donde la erosión del suelo se agudiza por falta de técnicas
apropiadas.
La mayoría de los residentes de esas zonas subsisten con bajos
ingresos y no tienen acceso a la tierra, según un informe del Instituto Internacional
para las Políticas Alimentarias y la Universidad WUR, de Holanda, divulgado en Internet.
En éstas la agricultura es la principal actividad económica, pese
a que "estamos dañando el bosque por falta de capacitación y técnicas para
conservar los suelos", subrayó Dionisio González, del Consejo Coordinador de
Organizaciones Campesinas, en el país centroamericano.
BREVES DE INTERES
La pobreza cada día creciente de la mayoría de la población y el
consumo excesivo de recursos por una minoría son las principales causas de la
degradación del hábitat.
Desde 1972 la producción alimentaria en aumento es el principal
factor de presión ejercido sobre los recursos de tierras.
Muchas veces los bosques y forestas se talan para crear tierras
agrícolas y pastizales. El caso más grave de desertización por el desmoche es la
llamada crisis de la leña, característica de muchas tierras secas de los países en
desarrollo. |