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ago20igglogocop03.gif (5126 bytes)LUCHA CONTRA LA DESERTIFICACION

ago20igglogo03.jpg (10617 bytes)Sexta sesión de la Conferencia de las Partes de la
Convención de las Naciones Unidas
La Habana, Cuba.  25 de agosto al 5 de septiembre de 2003

 

Degradación de los suelos
Un mal que amenaza al mundo

Por Maritza Padilla

Servicio especial de la AIN

 

Para tratar de alimentar a la población del planeta en los próximos 50 años, hay que producir tres veces más que lo reportado en la actualidad, lo cual resulta preocupante ante la amenaza de la degradación de los suelos.

Hoy, el total de terrenos perjudicados en todo el orbe asciende a cerca de mil 900 millones de hectáreas, el equivalente al 40 por ciento de la superficie terrestre. La búsqueda de mayores beneficios a corto plazo en la agricultura intensiva se convirtió en la principal causa del deterioro de los suelos y el agua y, por tanto, de los procesos de desertificación en los países subdesarrollados.

En Cuba, la erosión, salinidad y compactación dañaron al 70 por ciento de las áreas de cultivo y, aunque el fenómeno es más agudo en la porción oriental, en Pinar del Río, la llanura suroccidental sufre la acción de la desertificación desde hace 30 años.

En esa franja de 165 mil hectáreas se concentran las fundamentales producciones alimentarias del territorio, además del tabaco, principal producto económico de Vueltabajo.

 

LA HERENCIA DE LOS POBRES

Esta provincia, de una extensión superficial de 10 mil 924 kilómetros cuadrados, es la que más empobrecidos tiene sus suelos agrícolas, debido a la erosión y la actividad humana, como el pastoreo excesivo, la deforestación, las prácticas inadecuadas del riego y el monocultivo.

Este último es típico de las tierras tabacaleras, pues la solanácea se produce sólo en determinada época del año, práctica que trae aparejada la proliferación de enfermedades y la desnutrición, un cuadro heredado desde 1959. La estación experimental de suelos del territorio realizó por ese motivo una investigación entre 1997 y el 2000, la cual demostró que el maíz intercalado con frijol de terciopelo, empleados como cultivos intercosechas, es beneficioso para las deterioradas tierras tabacaleras.

El estudio del master en ciencias Juan Manuel Llanes determinó que se aportan como promedio 23 toneladas de materia seca por cada hectárea plantada, con un elevado contenido de nitrógeno y potasio, elementos imprescindibles para los cultivos. Un grupo de 50 cosecheros que experimentaron el método obtuvieron rendimientos de 500 quintales por caballería, con hojas de hasta 70 centímetros de largo.

Estos terrenos, donde se cultiva el mejor tabaco del mundo, especialmente la variedad tapado, reciben cada año la acción del humus de lombriz, abono natural considerado el mayor beneficiador de los suelos.

Está probada su contribución al incremento del índice de capas exportables, hojas indispensables para la fabricación de los habanos, con reconocido prestigio en todo el planeta. Además de la recuperación de las tierras, de manera global para la rehabilitación de la llanura se desarrolla una intensa campaña de reforestación y se prevé la erradicación de especies exóticas invasoras y el cultivo de ejemplares endémicos.

Sólo con atinadas estrategias recuperativas podrá detenerse la marcha de este mal, que amenaza con provocar en la humanidad desposeída y mayoritaria una hambruna de incalculables consecuencias para el ser humano. (AIN)

 

BOLETIN SOBRE DESERTIFICACION

A cargo de Francis Norniella Yaujar

El siete por ciento de la tierra latinoamericana es cultivable Aproximadamente el siete por ciento del total de tierra de América Latina se considera arable, pero los esfuerzos por satisfacer las demandas de una población en aumento han llevado al cultivo de suelos de pastoreo y, en algunos casos, de tierras forestales.

Estas son incapaces de sustentar los cultivos por diversas razones.

La práctica común de muchos campesinos de cultivar laderas empinadas causa degradación.

Este sistema proporciona a la población campesina algún alimento e ingresos. La pregunta es: ¿qué haría esta gente si no les fuera posible la agricultura migratoria? Esta no constituye solamente un problema de uso de la tierra, sino también de índole socio-económica que es necesario resolver. Se requiere desarrollar con urgencia sistemas agrícolas conservacionistas, aplicables a esta situación.

Acelera enormemente la desertificación el cultivo mecanizado de las tierras de pastoreo. El tractor y el arado pueden destruir en sólo minutos los componentes vivientes y causar gran daño a los no-vivientes de un ecosistema.

El cultivo continuo hasta el abandono produce condiciones en los terrenos que no son aptas para el hombre ni para las bestias. Esta práctica también contribuye al sobrepastoreo, dado que el área aprovechable se reduce y se cultivan sólo los sitios más productivos del pastizal.

Como resultado, hay cada vez menos tierras de pastoreo, para una cantidad creciente de ganado.

Agricultura urbana contribuye a mejorar seguridad alimentaria La agricultura urbana contribuye a alimentar a la población de las ciudades. Unos 200 millones de granjeros urbanos en todo el mundo suministran alimentos para 700 millones de personas.

Desafortunadamente, el riesgo sanitario ha dado motivo a que las autoridades traten de impedir la producción urbana de alimentos, en vez de encontrar soluciones a la contaminación.

Una de las vías para mejorar la seguridad alimentaria y la inocuidad de los alimentos en las ciudades es perfeccionar la cadena de suministro y distribución de los alimentos. ¿Cómo funciona?

Esta consiste en el conjunto de actividades de las zonas rurales, periurbanas y urbanas que proporciona a los hogares citadinos una variedad de productos alimentarios La cadena se inicia con la producción de los alimentos e incluye su acopio, envase, transporte, almacenamiento, transformación, compra y venta, tanto al mayoreo como al por menor, así como también la venta ambulante.

Resulta muy importante la eficiencia de esta cadena, tanto como su capacidad de proporcionar suministros estables de alimentos sanos y de buena calidad.

Sin embargo, una cadena eficiente no resuelve el problema de tener inadecuados hábitos de alimentación.

Dos millones de pobres en laderas hondureñas Casi dos millones de habitantes de Honduras, un tercio de la población de ese país, viven en extrema pobreza en las zonas de laderas, donde la erosión del suelo se agudiza por falta de técnicas apropiadas.

La mayoría de los residentes de esas zonas subsisten con bajos ingresos y no tienen acceso a la tierra, según un informe del Instituto Internacional para las Políticas Alimentarias y la Universidad WUR, de Holanda, divulgado en Internet.

En éstas la agricultura es la principal actividad económica, pese a que "estamos dañando el bosque por falta de capacitación y técnicas para conservar los suelos", subrayó Dionisio González, del Consejo Coordinador de Organizaciones Campesinas, en el país centroamericano.

BREVES DE INTERES

La pobreza cada día creciente de la mayoría de la población y el consumo excesivo de recursos por una minoría son las principales causas de la degradación del hábitat.

Desde 1972 la producción alimentaria en aumento es el principal factor de presión ejercido sobre los recursos de tierras.

Muchas veces los bosques y forestas se talan para crear tierras agrícolas y pastizales. El caso más grave de desertización por el desmoche es la llamada crisis de la leña, característica de muchas tierras secas de los países en desarrollo.