Islamabad, 29 nov: La aviación de Estados Unidos prosiguió su
sistemático bombardeo sobre la ciudad de Kandahar, último centro estratégico de los
Talibán en el sur de Afganistán, mientras tropas norteamericanas siguen llegando a
Mazar-I-Sharif, en el norte.
Reportes llegados a esta capital precisan que las naves
estadounidenses atacaron posiciones cercanas al aeropuerto de Kandahar, luego de un
llamado de auxilio de los tribeños locales bajo fuego de misiles de los Talibán, quienes
fueron exhortados a "resistir hasta la muerte".
En un mensaje radial, el líder supremo mullah Mohammed Omar ordenó
a sus hombres resistir hasta la muerte y "no abandonar ningún área. "Esto no
es una cuestión de tribus. Es una cuestión del islamismo", subrayó.
La orden de Omar siguió a la intensificación de los bombardeos de
Estados Unidos contra grutas y túneles en las regiones montañosas del sur y este
afganos, donde se supone se oculten los jefes del Talibán y de la organización Al-Qaeda.
Informaciones divulgadas en Islamabad indican que Osama Bin Laden
puede estar atrincherado con más de 400 hombres en la fortaleza de Tora Bora, una base
subterránea que penetra a 350 metros de profundidad, en las áreas montañosas cercanas a
Jalalabad, en los limites con Pakistán.
Del otro lado, un contingente de la fuerza de acción rápida de
Estados Unidos se desplegó cerca de la ciudad de Mazar-i-Sharif, cuyo aeropuerto es
acondicionado por el cuerpo de ingeniería del Pentágono, destruido tras los ataques de
la aviación.
En este contexto, Estados Unidos ha desplegado centenares de
efectivos para las operaciones especiales terrestres y aéreas, los cuales trabajan en
equipos pequeños ayudando a las fuerzas de la Alianza del Norte afgana en el norte y sur
de Afganistán.
Facciones afganas acuerdan
instalar gobierno en Kabul
Un acuerdo de principio para la instalación de un gobierno
provisional en Afganistán presuntamente alcanzaron los grupos rivales participantes en la
Conferencia que se desarrolla en la ciudad alemana de Bonn, de acuerdo con fuentes
diplomáticas.
Agregan éstas que, sin embargo, los negociadores necesitan aún
discutir los detalles respecto a la formación de un nuevo gobierno, mientras surgen
diferencias sobre las medidas de seguridad del país, destruido por la guerra y el papel
del ex rey Mohammad Zahir Shad.
Los representantes afganos de las cuatro facciones políticas
presentes son la Alianza del Norte, el Grupo de Roma dirigido por Zahir Shad exiliado en
Italia, el Grupo de Chipre integrado por la comunidad afgana en el exilio y la Convención
de Peshawar, una organización con sede en Pakistán.
Mohamed Amin Farhang, del Grupo de Roma, informó a la prensa que
las cuatro facciones acordaron la creación de un Consejo interino formado por entre 150 y
200 miembros, que se constituirá en los próximos 30 días.
La entidad funcionará a modo de Parlamento y se encargará de
elegir un cuerpo ejecutivo, una especie de gabinete interino, que gobernará Afganistán
hasta marzo del 2002, cuando será convocada la "Loya Jirga".
Esta asamblea tradicional de Jefes de Tribus afganas nombrará, a su
vez, un gobierno de transición que preparará el terreno para la celebración de
elecciones, dos o tres años más tarde.
Farhang estimó que en las próximas horas podría estar completada
la lista de miembros del Consejo interino, dado que las cuatro agrupaciones presentaron
cada una lista con 100 nombres.
Por su parte, Yunus Qanuni, delegado de la Alianza del Norte,
reiteró que no existe necesidad alguna de desplegar una fuerza internacional de
mantenimiento de la paz en Afganistán.
En este contexto, Estados Unidos y la ONU presionan a los delegados
y en especial a la comitiva de la Alianza, integrada por dirigentes de las minorías
uzbeka, hazara y tayika, para que otorguen al ex monarca el papel de líder en un
ejecutivo de transición.