Se prepara
el Pentágono para estancia larga en Kirguistán
Bishkek, 8 ene: El Pentágono se prepara para una estancia prolongada en Kirguistán,
aunque ello está lejos de llegar a ser permanente, declaró a la prensa Kabai Karabekov,
presidente del comité de política informativa del Parlamento local.
Al respecto, Karabekov intentó justificar el incremento de la presencia militar
estadounidense en esa república ex soviética y en otras naciones centroasiaticas con la
necesidad de continuar la operación bélica en Afganistán.
La aviación norteamericana inicio el siete de octubre último cruentos bombardeos
contra ese empobrecido país asiático con el anunciado objetivo de eliminar a la
organización Al Qaeda, cuyo líder, el saudita Osama Bin Laden, es acusado de preparar
los atentados del pasado 11 de septiembre en Estados Unidos.
Sin embargo, después de tres meses de ininterrumpidos ataques aéreos, con saldo de
más tres mil 600 civiles fallecidos, se desconoce el paradero de Bin Laden y gran parte
de las fuerzas de Al Qaeda que escaparon al hostigamiento de la aviación norteamericana.
En ese sentido, Karabekov afirmó que será necesario mucho tiempo para poder enfrentar
una resistencia guerrillera en Afganistán, en otro intento por justificar la presencia
bélica estadounidense y la de sus aliados en la zona, incluido el despliegue allí de
aparatos aéreos.
Por el momento, Bishkek autorizó la estancia en su territorio de tropas de Estados
Unidos, Canadá y Francia, en tanto analiza las peticiones en ese sentido de Australia,
Italia y Surcorea.
Se espera que Washington y París concentrarán unos tres mil efectivos en el
aeropuerto de Manas, donde las naves militares de transporte de esos dos países comparten
la pista de aterrizaje con aviones civiles kirguisos.
Redada policial con funcionarios norteamericanos árabes Washington, 8 ene: Unos seis
mil árabes víctimas de la redada policial desatada contra esta minoría tras los
atentados de septiembre pasado pronto serán presa de una cacería mayor para obligarlos a
dejar Estados Unidos, informó el Washington Post.
La operación de búsqueda y captura asignada a agentes policiales no se detendrá
hasta dar con los islámicos perseguidos, parte de un grupo mayor al cual el departamento
de Justicia extendió ordenes de deportación.
El Post aseguró que la cacería contra los jóvenes originales del Medio Oriente es
prioritaria para la Casa Blanca, cuyo único acusado oficial en relación a los ataques
del 11 de septiembre del 2001 es un ciudadano de origen árabe.
La misión encomendada al Buró Federal de Investigaciones (FBI) y otras agencias
policiales incluirá el arresto y el traslado hacia los aeropuertos de quienes las
autoridades definen como fugitivos.
Además, más de cinco mil turistas provenientes del Levante fueron forzados a
someterse a un extenso interrogatorio sobre puntos de vista personales acerca del
radicalismo y el terrorismo como parte de la investigación en torno a los atentados.
Según una fuente cercana a la operación y citada por el diario capitalino, otros
cientos de miles de nacionales extranjeros correrán la misma suerte de los seis mil
ciudadanos del Levante buscados por la policía.
El Post reveló que los perseguidos son originales de aquellos países islámicos a los
que Estados Unidos incluyó en su lista negra por considerarlos refugios de terroristas
como Somalia, Libia, Iraq y Yemen, entre otros.
El interés que se han tomado los funcionarios norteamericanos en expulsar del país
primero a los árabes les ha traído la repulsa de la comunidad musulmana local,
ascendente a seis millones de personas según el mas reciente censo encargado por la Casa
Blanca.
Organizaciones árabe -norteamericanas y grupos de defensa de los derechos de los
inmigrantes definen como racista la nueva misión de las autoridades.
Entre los más de mil detenidos e interrogados por la policía a raíz del llamado
Martes Negro, los ciudadanos de ascendencia árabe son mayoría.
El Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) asegura que busca, al menos, otras
300 mil personas que permanecen ilegales en Estados Unidos, donde se estima que hasta ocho
millones de extranjeros carecen de documentación.
Reconoce ONU derecho de víctimas afganas de demandar a EEUU
Las víctimas civiles de los bombardeos de Estados Unidos sobre Afganistán tienen el
derecho a demandar investigaciones sobre posibles violaciones a la ley humanitaria
internacional, afirmó un alto funcionario de Naciones Unidas.
Kamal Hossain, enviado especial de la ONU para la situación de los derechos humanos en
el país centroasiatico, advirtió que las naciones que usan la fuerza militar en la
llamada campaña antiterrorista global deben respetar las leyes internacionales.
Cualquier operación militar que sea conducida por la coalición lidereada por Estados
Unidos en defensa de la ley internacional debe, ella misma, respetar la regla de la
ley", dijo Hossain en una conferencia de prensa, durante una corta visita a
Afganistán.
Hossain reiteró asimismo el pedido al gobierno interino de Afganistán de investigar
los reportes sobre presuntos asesinatos de combatientes Talibán o de Al-Qaeda capturados
y sobre maltrato de prisioneros.
No existen cifras confiables sobre el número de civiles afganos que murieron o fueron
afectados de diverso modo por las bombas estadounidenses lanzadas contra el gobierno
Talibán y la red Al-Qaeda, pero algunos informes reportan cientos a miles.
El cinco de diciembre, el profesor Mar Herold, de la Universidad de New Hampshire,
calculó que el número de muertos ocasionados por la guerra de Estados Unidos contra
Afganistán supera ya la de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre en
Washington y Nueva York.
El catedrático estimó que sólo en los primeros 60 días de la campaña militar
estadounidense en Afganistán, tres mil 767 personas -en su mayoría civiles- habían
muerto.
Las autoridades estadounidenses han calculado en unos tres mil los muertos a causa del
avión secuestrado que se estrelló en Pennsilvania el segundo martes de septiembre y los
atentados que destruyeron el World Trade Center y dañaron el Pentágono.
Tras el inicio de su guerra contra Afganistán el pasado siete de octubre, la aviación
norteamericana ha causado numerosas muertes entre los civiles e incluso entre las propias
fuerzas del Pentágono y sus aliados antitalibán.
La contienda estadounidense cerró el año 2001 con la muerte masiva de aldeanos
afganos, en la localidad de Qalaye Niazi, en la oriental provincia de Paktia, próxima a
la frontera con Pakistán.