Visitó Colin Powell Kabul y reabrió embajada de EEUU
Islamabad, 17 ene.- Colin Powell, secretario estadounidense de Estado, visitó
brevemente este jueves Kabul, donde presidió la ceremonia de reapertura de la embajada de
su país y prometió a las autoridades locales ayuda para la reconstrucción de
Afganistán.
Esta es la primera ocasión en el último cuarto de siglo que un jefe de la diplomacia
de Estados Unidos llega a Afganistán, que abandonó en 1976. Henry Kissinger estuvo en
1975.
De acuerdo con medios informativos pakistaníes, Powell, quien sólo permaneció media
hora en Kabul, informó a Hamid Karzai, primer ministro interino, que Washington
devolverá a Afganistán los fondos congelados (240 millones de dólares) de la antigua
administración de los Talibán.
Poco antes de su partida hacia la India, el enviado de Washington declaró en rueda de
prensa conjunta con Karsai que Estados Unidos está comprometido con la ayuda a largo
plazo para la reconstrucción de Afganistán y que hará una contribución significativa
en la reunión sobre el tema en Japón el 21 y 22 de enero.
"Estaremos con ustedes en la crisis actual y en el futuro. Puede usted llevar al
pueblo afgano el mensaje de que el pueblo estadounidense está comprometido",
indicó.
La aviación de Estados Unidos inició las sistemáticas destrucciones de las ciudades
afganas el siete de octubre último bajo el pretexto de castigar al régimen Talibán por
cobijar a Osama Bin Laden, líder de la organización Al Qaeda, responsabilizado por los
atentados a Nueva York y Washington, el 11 de septiembre.
Por su parte, Karzai prometió establecer un sistema bancario e instituciones
gubernamentales para que su país se pueda reintegrar a la comunidad internacional como
"miembro estable y fuerte", y subrayó que su gobierno será extremamente duro
con la corrupción".
La visita de Powell a Afganistán se enmarca dentro de una gira por el sur de Asia que
tiene como objetivo impulsar a India y Pakistán hacia una solución pacífica del
conflicto sobre la región de Cachemira.
El secretario de Estado norteamericano arribó al aeropuerto de Bagram en medio de
fuertes medidas de seguridad, y de allí se trasladó en helicóptero hasta el palacio
presidencial en Kabul.
Tokio, 17 ene: Junichiro Koizumi, primer ministro de Japón, instó a la comunidad
internacional a aportar una ayuda financiera a Afganistán muy similar a la que este país
recibió tras su capitulación al termino de la Segunda Guerra Mundial en 1945.
En un articulo publicado en la revista estadounidense Newsweek, que circula en esta
capital, Koizumi prometió hacer todo lo posible para ayudar a la recuperación afgana en
la reunión de naciones donantes, que se celebrará el lunes próximo en Tokio.
Al encuentro asistirán representantes de Estados Unidos, la Unión Europea, Arabia
Saudita, Japón y otros 50 países, interesados en la recuperación del devastado
territorio asiático por más de dos décadas de guerra y casi tres meses de
indiscriminados bombardeos de la aviación de Estados Unidos.
Pido a la comunidad internacional que trabaje en forma conjunta para ofrecer a
Afganistán las mismas posibilidades que tuvo mi país hace medio siglo, resaltó el jefe
del gobierno nipón.
En su opinión, hay que impedir la tentación de aceptar una solución a medias, que
sólo facilitará aplicar parches sobre los peores problemas y dejará sin solución otros
también importantes.
Según un informe de las Naciones Unidas, el Banco Mundial y otras entidades
financieras mundiales, la nación centroasiatica requerirá para su reconstrucción de
unos 45 mil millones de dólares en los próximos 10 años.
Las autoridades de Tokio tienen previsto aportar unos 500 millones de dólares en un
periodo de dos años y medio, mientras Washington prometió una contribución financiera
significativa.
Los fondos japoneses serán destinados a desarrollar los sectores educativo y de la
salud, y a la desactivaron de minas.
Unos 15 millones de dólares serán entregados a organizaciones no gubernamentales que
trabajan en suelo afgano y otra decena de millones al Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Refugiados (ACNUR), al Programa Mundial de Alimentos y al Fondo de las
Naciones Unidas para la Educación (UNICEF).
En medio de esta situación, el Consejo de Seguridad de la ONU levantó las sanciones
financieras impuestas contra Afganistán, que le impedían obtener fondos depositados en
Estados Unidos y otros países.
Ese órgano acordó asimismo imponer sanciones contra la red Al-Qaeda, de Osama Bin
Laden, y el movimiento Talibán, que gobernó en Kabul durante cinco años (1996-2001).
Los 15 miembros del Consejo de Seguridad aprobaron anoche una resolución que llama a
todos las naciones a aplicar un estricto embargo al transito de armas y personas
pertenecientes a esos dos grupos.
El acuerdo llama también a congelar "sin demora" los fondos y activos
financieros de los Talibán y Al-Qaeda y de las personas vinculadas a ellos, así como de
sus aliados.