Los panelistas explicaron que las bombas lanzadas por aviones B-52
-- el llamado fuego amigo-- ocasionaron más de 20 bajas en tropas yankis y de la Alianza
del Norte, y pusieron de manifiesto que el proyectado gobierno provisional postalibán,
conformado en Bonn, tiene pocas posibilidades de éxito por las características tribales
de la región afgana, y la carencia de tradiciones democráticas.
La etapa que se avecina puede ser mucho más larga y difícil por
los intereses de las diferentes etnias, las discrepancias y guerras civiles que han
imperado en ese nación y la presencia de fuerzas extranjeras.
Pero la caída definitiva de los talibanes en Afganistán no augura
mejor suerte para la paz, pues el presidente Bush afirmó que las tropas de su Estados
Unidos permanecerán en el área, e hizo
clara alusión a la posibilidad de incursionar en Iraq.
La demencia guerrerista hace considerar a los dirigentes de la Casa
Blanca la posibilidad de extender sus acciones bélicas a unos 60 países sospechosos de
albergar terroristas.
Tal desafuero ha alentado la espiral de violencia que sigue Israel
contra los palestinos , la cual hace que cada día sea más inestable y compleja la
situación de esos territorios.
A espaldas de las víctimas cada vez más numerosas, los dueños del
poder traman nuevos genocidios contra pueblos inocentes y usan la acusación de terrorismo
como una espada de
Damocles sobre los que claman justicia en el mundo.
Contaminada por su propio veneno la sociedad norteamericana no
escapa a la violencia y al terror frente al antrax y solo encuentra como salida el
otorgamiento de nuevos poderes al presidente con
la esperanza de que ponga fin a la crisis.